La Enfermedad del Rasguño del Gato

La enfermedad del rasguño del gato, tiene una distribución mundial, descrita por primera vez en 1950, sin embargo, recién en 1992 se logró identificar a la bacteria causante de la enfermedad llamada Bartonella henselae. El gato ha sido reconocido como el reservorio y portador sano de esta bacteria. Los gatos se infectan a través de las mordidas y heridas durante las peleas e incluso a través del intercambio de ectoparásitos como lo son las garrapatas y las pulgas, siendo estas últimas consideradas como un importante vector de la bacteria. El contagio al hombre ocurre principalmente a través de las mordidas o rasguños por parte de gatos jóvenes y en el menor de los casos por parte de gatos adultos, a personas inmunosuprimidas como lo son las personas que están en tratamientos quimioterápicos, trasplantados, VIH positivos y niños enfermos no inmunocompetentes. Los signos clínicos en los gatos no se manifiestan; por su parte, en las personas, éstos son variables presentándose hasta 2 a 3 semanas después de ocurrido el rasguño o mordida por gatos portadores, se caracterizan principalmente por fiebre, dolor de cabeza y linfoadenopatía regional. El pronóstico de esta enfermedad en las personas es muy favorable en la mayoría de los casos, sin embargo, pueden existir complicaciones que involucran al sistema nervioso, desórdenes hematológicos y abscesos múltiples, los cuales son de muy rara presentación y generalmente, se recuperan completamente con tratamientos oportunos y adecuados. La prevención de esta enfermedad se basa principalmente en recomendar a las personas inmunosuprimidas y niños convalecientes menores de 12 años, no tomar contacto con gatos menores de 1 año de edad. Realizar tratamientos periódicos contra pulgas y garrapatas a todos los animales del hogar. No permitir a sus gatos que laman sus cortadas o heridas abiertas. Lavar y desinfectar cualquier rasguño o herida ocasionada por un gato. Educar a los niños para que traten gentilmente a los gatos y animales en general, evitando de esta forma mordidas y rasguños. Controlar y evaluar rutinariamente con un Médico Veterinario a los gatos y todas las mascotas del hogar.

 

Fuente: Facultad de Veterinaria, Universidad de Concepción http://www.chillan.udec.cl/medvet/clinicas/articulos/bartonella.html

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